• Los Cabos Film Festival

Ira Sachs, un cineasta personal



Ira Sachs, Spotlight de nuestra edición 2019, es conocido como un cineasta independiente queer, pero sería más adecuado describirlo como un cineasta personal. Sus películas, fundamentadas en lo cotidiano, son historias basadas en su habilidad de dirigir con gran naturalismo a los actores, de modo que logran comunicar mucho con poco. Sachs logra esto, en parte, al recurrir a las vivencias de sus intérpretes. Él mismo ha dicho: “Estoy interesado en lo que los actores pueden revelar sobre ellos mismos a través de la estructura de su personaje”.


La mezcla de sus intereses por lo cotidiano y por la emotividad vívida de sus actores, aunada a la propia sensibilidad del realizador, le ha permitido tocar temas como las drogas, el matrimonio gay y la gentrificación con una especie de realismo íntimo. Así, las acciones de sus personajes homosexuales van más allá de la experiencia LGBT, hacia la universalidad del día a día.


Con The Delta, su primer largometraje, Sachs encontró su voz al cimentar la ficción en la realidad de su contexto. Con su siguiente film, Forty Shades of Blue, obtuvo el Grand Jury Prize in Drama en el Festival Sundance 2005.



Keep the Lights On, estrenada en 2012, examina cómo el abuso y la distancia física amenazan la intensa conexión emocional y sexual de una pareja gay de varios años, mostrando una historia de amor íntima pero incómoda con un adicto.






Love Is Strange presenta otra pareja gay, en este caso una que se ve obligada a vivir separada después de 39 años, cuando uno de ellos pierde su trabajo y no queda más opción que vender su departamento y vivir por separado en los sillones de sus amigos y familiares. John Lithgow comentó que la película “es un bello retrato sobre el amor, quitando la parte sexual”. Alfred Molina, por su parte, afirmó que “es sólo una historia acerca de una relación amorosa. El hecho de que sea una relación gay es prácticamente irrelevante”.



Little Men cuenta la historia de dos amigos preadolescentes, cuya relación se pone a prueba por un contrato de renta de una tienda de vestidos que involucra directamente a sus padres. Sachs está profundamente interesado en el papel que tiene la economía en nuestras vidas, y por lo tanto la ha convertido en un elemento más para la creación de sus personajes y dramas naturalistas, ya que, en sus propias palabras, “define mucho de lo que somos y cómo experimentamos nuestro día a día y los retos que conlleva. No hay manera de separar estas cuestiones de las historias.”




En su última película, Frankie, una famosa actriz en sus 60, Frankie, reúne a su familia para unas últimas vacaciones familiares. El film se enfoca en los momentos y detalles mundanos de este encuentro ameno pero agridulce al mismo tiempo, debido al diagnóstico de cáncer terminal de Frankie.




A través de su filmografía, Sachs ha incorporado la experiencia de las minorías como parte de lo que todos compartimos, en un esfuerzo con contrarrestar y cuestionar los sectores hegemónicos de las sociedades, y apostando por lo más radical del cine independiente, es decir, que el contenido sea lo que sostenga las historias.

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